Mons. Morel Diplan en el 28 Aniversario de la OMSA: “El Servicio Público es una Vocación de Amor al Prójimo”

SANTO DOMINGO – En un ambiente de gratitud y compromiso institucional, la Catedral Primada de América fue el escenario de la Santa Misa en acción de gracias por el 28º aniversario de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA). La celebración eucarística fue presidida por Mons. Carlos Tomás Morel Diplan, Arzobispo Coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, quien hizo un llamado a la excelencia y la ética en el servicio de transporte público.

Un servicio que mueve la dignidad humana

Durante su homilía, Mons. Morel Diplan enfatizó que la labor que realiza la OMSA trasciende el simple traslado de pasajeros. “El transporte público es un servicio vital que toca la dignidad de nuestra gente. Cada conductor, cada técnico y cada administrativo tiene en sus manos la oportunidad de hacer la vida del ciudadano más digna y segura”, expresó el prelado ante una delegación de directivos y empleados de la institución.

El Arzobispo Coadjutor resaltó que el trabajo honesto es una forma de oración y que, en el contexto de un aniversario, es fundamental renovar el compromiso con la transparencia y la eficiencia.

La Catedral: Testigo de 28 años de historia

La elección de la Catedral de Santo Domingo para esta acción de gracias no fue casual. Como centro espiritual del país, la Catedral acogió a la familia de la OMSA para pedir la protección de Dios sobre sus rutas y colaboradores. Mons. Morel Diplan instó a los presentes a no desmayar frente a los desafíos del día a día, recordando que el buen trato al usuario es el reflejo de un corazón que vive los valores cristianos.

“No se trata solo de conducir autobuses, se trata de conducir al país hacia un mejor futuro a través de la responsabilidad y el respeto”, afirmó Mons. Morel.

Hacia una cultura de servicio ético

El artículo destaca que, tras casi tres décadas de operación, la OMSA se enfrenta al reto de la modernización, un proceso que, según Mons. Morel Diplan, debe ir acompañado de un crecimiento espiritual y ético. El Arzobispo bendijo a los trabajadores, pidiendo que cada unidad de transporte sea un espacio de convivencia pacífica y segura para los miles de dominicanos que las utilizan diariamente.