Santos Marta, María y Lázaro: El hogar de Betania y la acogida del Señor en nuestras familias

Por: Redacción Televida

Categoría: Santoral / Fe y Familia

En los Evangelios, la casa de Betania ocupa un lugar sumamente entrañable. Era el hogar donde Jesús encontraba descanso, acogida sincera, amistad y consuelo en medio de sus viajes apostólicos. En este hogar vivían tres hermanos a quienes el Señor amaba profundamente: Marta, María y Lázaro.

Por decisión de la Iglesia (decretada por el Papa Francisco en 2021), el 29 de julio se celebra la memoria unificada de los tres hermanos, ofreciéndonos un testimonio completo de lo que significa abrir las puertas de la familia a Jesucristo y vivir la fe desde la contemplación, el servicio y la esperanza en la Resurrección.

Tres rostros de la misma fe: Servicio, Contemplación y Vida Nueva

Cada uno de los tres hermanos de Betania refleja una dimensión fundamental de la vida del cristiano y de la Iglesia:

  1. Santa Marta (El Servicio Generoso): Representa la solicitud, la hospitalidad y la dedicación al prójimo. Aunque Jesús la invitó a no inquietarse por las cosas secundarias (Lc 10, 41-42), Marta profesó una de las declaraciones de fe más hermosas del Evangelio: «Sí, Señor; yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo» (Jn 11, 27).
  2. Santa María (La Contemplación y la Escucha): Al sentarse a los pies de Jesús para escuchar su Palabra y al ungir sus pies con perfume valioso (Jn 12, 3), María nos enseña que el amor a Dios exige intimidad, oración y escucha atenta en el silencio del corazón.
  3. San Lázaro (La Victoria sobre la Muerte): Resucitado por Jesús tras cuatro días en el sepulcro (Jn 11), la vida de Lázaro es signo del poder divino sobre la muerte y prefiguración de la vida eterna que Cristo nos promete a todos los creyentes.

El hogar de Betania: Un modelo para las familias de hoy

La Iglesia nos enseña que la familia cristiana es una «Iglesia doméstica» (CEC 1655). El hogar de Betania nos muestra cómo edificar un hogar donde la presencia de Dios sea el centro:

  • Armonizar oración y trabajo: Como nos enseñan Marta y María, en la vida familiar es necesario unir la oración sincera con el trabajo diario servido con amor.
  • Cultivar la verdadera amistad en Cristo: Lázaro y sus hermanas vivían una amistad pura con el Señor, recordándonos que Cristo debe ser el amigo de confianza en cada hogar.
  • Confiar en los momentos de dolor: Frente a la enfermedad y la pérdida, los hermanos de Betania acudieron a Jesús con fe viva, sabiendo que en Él está la Resurrección y la Vida.

Desde Televida, invitamos a todas las familias a hacer de sus casas un «nuevo Betania», donde Jesús sea siempre bienvenido, escuchado, servido y amado.

¿De qué manera puedes transformar tu hogar en un espacio de acogida para el Señor? Déjanos tus comentarios y comparte este mensaje.