SANTO DOMINGO.— En un ambiente de solemnidad, fe y compromiso comunitario, la Arquidiócesis de Santo Domingo celebró la Eucaristía en acción de gracias con motivo del aniversario de la fundación de la Primada de América. La celebración litúrgica estuvo presidida por S.E.R. Mons. Tomás Morel Diplán, Arzobispo Coadjutor de Santo Domingo.
La ceremonia reunió a una nutrida representación de fieles, miembros del clero, autoridades civiles e invitados especiales, quienes se dieron cita para encomendar el presente y el futuro de la ciudad capital.
Un llamado a la unidad y al servicio
Durante la homilía, Mons. Tomás Morel Diplán destacó el valor histórico y espiritual de Santo Domingo, enfatizando que la conmemoración de su fundación no solo debe ser un ejercicio de memoria histórica, sino una oportunidad para renovar el compromiso social y cristiano con la comunidad.
“Celebrar a Santo Domingo es renovar nuestra vocación de servicio, solidaridad y fraternidad. Oramos para que el Señor bendiga a cada familia de esta ciudad y nos dé la sabiduría para construir una sociedad más justa y en paz”, manifestó el Arzobispo Coadjutor durante su intervención.
Fe, historia y esperanza para la Primada de América
La liturgia transcurrió en un clima de profunda devoción, donde los presentes elevaron sus oraciones por el desarrollo integral de la ciudad, la protección de las familias y la sabiduría de las autoridades en la toma de decisiones para el bien común.
Al término de la Eucaristía, la comunidad eclesial expresó su gratitud a todos los asistentes y a quienes siguieron la celebración a través de los medios de comunicación y redes sociales, reafirmando el papel de la Iglesia como punto de encuentro, esperanza y guía para la sociedad dominicana.