En un gesto concreto de cercanía espiritual y solidaridad material, el Papa León XIV dispuso el envío de una donación inicial de 100.000 euros para brindar asistencia inmediata a las comunidades afectadas por el reciente terremoto que sacudió diversas zonas de Colombia.
La contribución económica, canalizada a través del Dicasterio para el Servicio de la Caridad (Limosnería Apostólica), se destinará a cubrir las necesidades prioritarias de alimentación, alojamiento temporal y suministros médicos de las familias damnificadas.
Asistencia humanitaria directa en las zonas más afectadas
La ayuda humanitaria del Vaticano se distribuirá sobre el terreno en coordinación con la Conferencia Episcopal de Colombia y la red eclesial de Cáritas Colombiana, instituciones que ya se encuentran desplegadas en las diócesis y municipios más golpeados por el sismo.
Esta primera asignación de fondos busca no solo aliviar el sufrimiento inmediato de la población, sino también respaldar los esfuerzos locales de los cuerpos de rescate y voluntarios que trabajan de manera ininterrumpida entre los escombros.
“Un signo tangible de la cercanía de la Iglesia”
Además del aporte financiero, el Santo Padre transmitió un emotivo mensaje de aliento al pueblo colombiano, manifestando sus oraciones por las víctimas mortales, la pronta recuperación de los heridos y el consuelo de quienes han perdido sus hogares.
«En estos momentos de dolor y prueba, quiero hacer llegar a todo el querido pueblo de Colombia mi oración constante y un signo tangible de la fraternidad de la Iglesia universal», expresó el Pontífice en su comunicado.
Desde la Santa Sede también se ha hecho un llamado a la comunidad internacional y a las organizaciones humanitarias para mantener la movilización solidaria y apoyar los esfuerzos de reconstrucción que requerirá el país en los próximos meses.