Un Año de la Tragedia en Jet Set: Un Llamado a la Solidaridad y la Esperanza Cristiana

Por: Redacción Televida Santo Domingo, 8 de abril de 2026

Hoy se cumple el primer aniversario de un suceso que conmocionó los cimientos de nuestra sociedad: el colapso ocurrido en las instalaciones de la emblemática discoteca Jet Set. Más allá de los escombros y la noticia técnica, como Iglesia nos detenemos a reflexionar sobre el valor sagrado de la vida y el consuelo que solo la fe puede ofrecer ante el misterio del sufrimiento.

La Doctrina Social de la Iglesia nos enseña que el ser humano es el centro de toda la creación. En este aniversario, recordamos que cada una de las víctimas no es una cifra en un informe, sino un hijo o hija de Dios con una dignidad infinita. Elevamos nuestras preces por su descanso eterno, confiando en la promesa de la resurrección: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá” (Juan 11:25).

Este acontecimiento nos recordó la importancia del Bien Común. La respuesta inmediata de los cuerpos de socorro, el personal médico y los ciudadanos voluntarios fue un testimonio vivo de caridad cristiana. Como comunidad, estamos llamados a velar por la seguridad y la integridad de nuestros hermanos en todos los espacios públicos, entendiendo que la prevención y el cuidado son también actos de amor al prójimo.

Acompañamos a las familias que hoy, un año después, todavía sienten el vacío en sus hogares. Nos unimos al dolor de las madres, padres e hijos, pidiendo a la Santísima Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Altagracia, que cubra con su manto protector a quienes aún transitan el duelo.

La oración no es una huida de la realidad, sino la fuerza que nos permite transformar la tragedia en un compromiso renovado con la vida.

Invitamos a toda nuestra audiencia a dedicar un momento de silencio y una oración en familia por el descanso eterno de los fallecidos y la paz de los sobrevivientes. Que la luz perpetua brille para ellos.

Televida se une al sentimiento de toda la nación dominicana. Unidos en la fe, fortalecidos en la esperanza.